No es oro todo lo que brilla. Aprende a conocer tus joyas

Joyeria 0 comments

El ser humano es el único que modifica su entorno, buscando expresarse y alcanzar algún grado de belleza y placer en todo lo que hace.

En un principio, adornar el cuerpo fue una manera de pactar con los dioses, pero con el tiempo pasó a convertirse en un ritual personal cargado de valor en sí mismo.

No sólo nos cubrimos… También nos adornamos. Hoy en día nos parecería inaudito salir a la calle sin por lo menos un accesorio, que otorgue un toque de distinción a nuestro look.

¿Finalidad sin fin, o simple deseo de impregnar de sentido la rutinaria sencillez de la vida cotidiana?

Ya sea porque las consideremos símbolos de estatus, objetos mágicos o simplemente bellos, las joyas son parte fundamental en la configuración de nuestra imagen personal; sin embargo, su valor intrínseco va más allá del uso que hacemos de ellas.

Al momento de seleccionar o adquirir una joya, es conveniente tener en cuenta diversos factores que determinan su valor, tanto comercial como estético.

A continuación te ofrecemos algunos tips que pueden ser de utilidad

¿De qué están hechas?

Uno de los parámetros más importantes a la hora de determinar el valor de una joya es el origen y calidad de los materiales que la constituyen. Una sencilla clasificación nos puede ayudar.

Piedras preciosas. Se caracterizan por ser difíciles de obtener en su estado natural, además de poseer un grado de dureza superior que asegura su durabilidad.

Esto se determina mediante la aplicación de la Escala de Mohs, basada en el principio de que un determinado material puede generar marcas en otro más blando, pero nunca al revés.

Las piedras consideradas preciosas son el diamante, el rubí, la esmeralda y el zafiro azul, ostentando el diamante el valor más elevado en la escala, con una dureza de 10, seguido por el rubí y el zafiro azul, ambos con una dureza de 9, y la esmeralda con 8.

Gemas. Son más abundantes en la naturaleza, y su dureza es menor de acuerdo a la escala de Mohs. En este grupo se encuentran el topacio, ágata, amatista, aguamarina, ámbar, circón, cuarzo, granate, jaspe, lapislázuli, entre otras.

Existen también otros materiales que, debidamente tratados, adquieren la categoría de gemas. Entre éstos se encuentran el ámbar, que es una resina de origen vegetal, los corales y algunos tipos de perlas.

Metales nobles. Son aquellos altamente estables en su composición y que se encuentran libres en su estado natural, es decir, sin haberse combinado con ningún otro componente.

Los metales nobles son el oro, la plata, el paladio, el platino y el rodio.

Metales innobles. Se caracterizan por ser más inestables químicamente, lo cual los hace más propensos a combinarse y sufrir modificaciones en su composición y estructura química. 

En esta lista se encuentran el níquel, cobre, plomo, mercurio, aluminio, zinc y cobalto.

Aleaciones. Si bien es cierto que una de las características más apreciadas de un metal es su pureza, en algunos casos se hace necesario combinarlo para optimizar sus condiciones y facilitar su uso.

Las fusiones entre metales nobles y otros que no lo son, se denominan aleaciones, y aportan variaciones en el grado de dureza. De estas aleaciones surgen las tonalidades del metal que resultan enriquecedoras a la hora de manipularlas con fines creativos.

Ley o Título. Se da este nombre a una cifra que indica la proporción de un metal precioso puro presente en una determinada aleación. Así por ejemplo, el oro de 24 quilates tiene una densidad de 999,9 milésimas, por lo que se considera puro; mientras que, el oro de 18 quilates, constituido por 750 milésimas, se considera de primera ley.

A mayor ley, más elevada es la cantidad del metal precioso, y por lo tanto la pieza será más valiosa.

Diseño. La naturaleza hecha joya

Como campo de creación, la joyería se ha ido permeando cada vez de más criterios. El valor de una joya en tanto objeto se expande mucho más allá de los materiales empleados en su elaboración, abarcando su diseño y composición, la técnica alcanzada en su elaboración y hasta su vinculación con el mundo de la moda.

Al momento de adquirir una joya, es importante tener en cuenta de qué está hecha, pero también quién la hizo. La firma detrás del diseño de tu elección constituye un valor agregado, e incluso en muchos casos el factor determinante para establecer el precio de tu inversión.

Please follow and like us:

Author admin

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *